Mis recuerdos sobre la Revolución Nacionalista del 30 de octubre de 1950 en Utuado
En esa época, yo estudiaba el sexto grado de escuela elemental en el Colegio San Miguel de Utuado. Esa mañana, una vez que las autoridades escolares del colegio se enteraron de que a nivel de toda la isla estaban ocurriendo los sucesos nacionalistas, procedieron a despachar a los niños para que se fueran directamente a sus casas. Esto sucedió a eso del mediodía. Ya habíamos escuchado que un nacionalista (que luego resultó ser el Sr. Juan Esteban Núñez Laracuente) había intentado incendiar el correo —que estaba localizado donde hoy está la oficina de la Asamblea Municipal, en los bajos de la Logia Masónica— y también el edificio del teléfono, donde hoy se encuentra la Joyería Gallery. Nosotros vimos a algunas personas allí presentes comentando lo que había pasado, pero, fuera de eso, no vimos nada anormal en esos predios.
Como yo vivía en la casa contigua a la Escuela Francisco Ramos (La Grammar), en nuestro trayecto bajamos por la calle Barceló, pasando justo por el edificio donde más tarde se acuartelarían los nacionalistas. Luego, curioseamos mirando por las escaleras del Cuartel de la Policía, que estaba localizado en la calle Barceló, esquina Washington, en los altos de lo que fuera el restaurante El Yumurí, frente a lo que antes era el Teatro San Miguel (hoy la iglesia La Roca). Percibimos algún ajetreo en el cuartel, así que seguimos nuestro rumbo hacia nuestras casas.
Más tarde nos enteramos de que los nacionalistas se encontraban acuartelados en lo que fuera la residencia del señor Damián Torres, quien era dueño de una tienda en Utuado. Damián Torres era un comerciante apreciado y respetado en el pueblo. Su casa estaba en los altos del bloque de casas situadas entre las calles Barceló, Dr. Cueto, Sánchez López y Cristóbal Colón, con entrada por la calle Dr. Cueto. La casa está céntricamente localizada y hace esquina por el este con la Plaza Pública de Utuado.
Esa tarde fue de espera e incertidumbre; se escuchaban comentarios de lo que estaba pasando. Mi padre, Rafael A. (Fello) Villafañe, era dueño de un puesto de gasolina que se encontraba localizado en la calle Dr. Cueto, frente a la Escuela Superior. La policía le avisó que tomara las precauciones necesarias por cualquier situación que pudiera surgir con el combustible. También le informaron que estarían ofreciendo la vigilancia que les fuera posible.
Esa noche, y como medida de precaución, todos dormimos en el suelo. Escuchamos a lo lejos algunos disparos; estábamos atemorizados. Al otro día, martes 31 de octubre, nos enteramos de que los nacionalistas habían sido apresados o habían muerto a manos de la policía o de la Guardia Nacional, la cual había sido activada debido a la emergencia.

Con el pasar del tiempo, supimos que el Sr. Heriberto Castro era el líder del grupo de nacionalistas de Utuado, junto al Sr. Damián Torres. Ellos llamaban a su grupo el «Ejército Libertador». El Sr. Castro residía en la avenida Esteves del barrio Bubao de Utuado, residencia en la que solían reunirse los nacionalistas. Más tarde, también se supo que allí guardaban las armas que poseían y que luego fueron usadas en la insurrección.
Ese lunes 30 de octubre, luego de reunirse en la casa del Sr. Castro, doce cadetes salieron antes del mediodía a pie por la avenida Esteves. Continuaron por la carretera Barceló y doblaron frente a la iglesia católica hasta llegar al edificio del correo, que estaba localizado al lado de la alcaldía, en los bajos de la logia masónica. El propósito era pegarle fuego al correo, pues representaba la estructura del gobierno federal de mayor importancia en el pueblo.
El Cuerpo de Bomberos fue alertado y se personó al sitio. Los nacionalistas les dijeron a los bomberos que no intervinieran, pero estos, ignorando la orden, procedieron con su labor. Por esta razón, el Sr. Heriberto Castro mató al bombero David Ramos, quien murió en el acto. No hubo daños a la propiedad como resultado de ese incidente.
Luego, los nacionalistas se dirigieron al cuartel de la policía, pero al notar que los agentes los superaban en número y que los recibieron disparándoles, se refugiaron en el edificio propiedad del Sr. Damián Torres. La policía había sido reforzada por miembros de la Guardia Nacional, quienes tomaron posiciones alrededor de la casa de don Damián Torres. Estuvieron situados, mayormente, sobre las azoteas de edificios contiguos, en las segundas plantas de estructuras cercanas y desde la misma plaza pública del pueblo. Prácticamente tenían rodeada la casa.
La policía y la Guardia Nacional mantuvieron un ataque continuo sobre los nacionalistas allí acuartelados, quienes trataban de repeler el ataque disparando contra ellos. Desde allí mantuvieron tiroteos con las fuerzas del orden hasta entrada la noche. Como resultado de la balacera, el Sr. Heriberto Castro murió al ser alcanzado por dos balas: una en el pecho y otra en el cuello.
Al ser el líder del grupo, Heriberto Castro conocía todos los planes que pensaban llevar a cabo. Con su muerte, los otros miembros se sintieron desconcertados en lo que al plan de acción se refería, ya que no contaban con información detallada sobre este. Además de esto, se esperaba que un grupo de refuerzos nacionalistas se uniera a ellos, pero nunca llegaron. Esto ocasionó que los nacionalistas restantes, tras resistir hasta la noche, decidieran rendirse a la policía y a la Guardia Nacional para ser llevados al cuartel.

El trayecto más corto sería tomar la calle Barceló y luego la Washington, pero no fue así. Subieron por la calle Sánchez López, doblaron por la calle Betances para luego bajar por la Washington. En esa bocacalle sonó un disparo que unos dicen que pudo haber sido que un guardia nacional nervioso disparara accidentalmente, y otros piensan que pudo haber venido de los altos de lo que fuera el Utuado Sport Shop. Allí vivía el señor Carlos Jordán Seijo, quien era independentista y en algunas ocasiones fue visitado por don Pedro Albizu Campos. Esto provocó una balacera en la cual resultaron varios nacionalistas muertos y otros heridos por la Policía y/o la Guardia Nacional (cuatro murieron y seis resultaron heridos). Los cuatro muertos fueron: Antonio Ramos, Julio Colón Feliciano, Agustín Quiñónez Mercado y Antonio González González. Los heridos fueron Gilberto Martínez*, José Avilés Masanet, Tomás González Candelaria, Eladio Rivera Albarrán, Ángel Colón Feliciano y José Ángel Medina.
El sr. Carlos Jordán fue exonerado porque las balas encontradas en los cadáveres resultaron ser todas de la Guardia Nacional.
Mi mejor recuerdo es que esto sucedió el día y la noche del 30 de octubre, y los asesinatos ocurrieron durante la madrugada del día 31. Se puede concluir que toda la actividad del grupo nacionalista en Utuado terminó esa madrugada. Al día siguiente fue que vinieron los aviones de la Guardia Nacional a atacar el pueblo de Utuado. Ya había pasado lo anterior y no quedaba nadie en la residencia del sr. Damián Torres cuando llegaron los aviones Thunderbolt. Estos dispararon indiscriminadamente utilizando ametralladoras calibre .50 . Estos disparos (que, según muchos dijeron, se trataba de balas de salva) hicieron blanco en lugares como la Iglesia Metodista, que queda frente a la residencia ocupada por los nacionalistas, y otros en sitios tan distantes como el edificio de la Escuela Francisco Ramos (contigua a nuestra casa). También hicieron blanco en la Escuela Antonio de Jesús López.
Gran cantidad de personas de Utuado recogieron casquillos de aquellas balas y los preservaron como recuerdo de aquel inexplicable ataque a nuestra población. Fue una acción totalmente irresponsable de la Guardia Nacional Aérea. La población no tenía idea de lo que estaba pasando y, afortunadamente, no murió nadie como resultado de aquella acción. Pasamos varios días durmiendo en el suelo, pensando que todavía podían ocurrir otros actos de violencia, pero todo ya había pasado. Tuvimos otra "intervención" con la Guardia Nacional unos días después, el domingo 5 de noviembre, cuando íbamos en el carro con mis padres y hermanos hacia el barrio Salto Arriba, rumbo a la casa de mis abuelos. Fuimos detenidos en La Playita para revisar que el carro no llevara armas o algo sospechoso...
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30 de octubre de 1950 - Insurrección Nacionalista en Puerto Rico
Hechos en Utuado entre el 30 y 31 de octubre de 1950
Utuado fue el lugar de mayor combate y mayor número de muertos durante la insurrección nacionalista de 1950… A continuación parte de la narración por el nacionalista
José Ángel Medina Figueroa:
“Bajamos hacia la plaza de Utuado, Heriberto Castro (líder de la Junta nacionalista de Utuado), Julio Colón Feliciano, Antonio (Tony) Ramos, Antonio González, Eladio Olivero, Gilberto Martínez, Ángel Colón Feliciano y yo (Medina Figueroa). Al llegar al correo lanzamos bombas molotov al edificio. Heriberto siguió para hablar con un grupo de paisanos que se querían unir a la pelea, pero no tenían armas. En ese momento llego la policía que estaban acuartelados en el cuartel, con un grupo de bomberos y nos atacó. Corrimos y nos acuartelamos en la casa de Damián Torres. Al meternos a la casa de Damián Torres tiramos p´al cuartel que estaba cerca. Hirieron a Tony Ramos. La policía tiraba con carabinas e hirieron a Heriberto varias veces. Una bala le traspaso el cuello y lo mató. Lo arropamos con la bandera puertorriqueña.
Resistimos toda la tarde tratando de ahorrar balas. La Guardia Nacional llego a las siete de la noche. Los aviones comenzaron a ametrallar todo el pueblo de Utuado. Todos los habitantes de Utuado estaban encencerrados en sus casas ocultas debajo de las camas. La policía se retiro y dejo a la Guardia Nacional a cargo. Resistimos el ataque con ametralladoras y el bombardeo de aviones hasta la media noche. Pero, por fin de cuentas, salimos. Nos registraron, nos desnudaron casi. Nos quitaron la correa y nos dijeron: “Lo sentimos, pero lo vamos a fusilar” entonces nos puyaron con las bayonetas, nos hicieron caminar con las manos en alto, por la calle Betances, y nos entraron a tiros con las ametralladoras. El fuego cruzado mató a un guardia nacional y a un policía. Agustín Quiñones, que iba al frente, cayó con el muslo partido. Siguió el fuego encima de nosotros. Yo recibí varios impacto de bala.”
Murieron en Utuado cinco nacionalistas, un guardia nacional, un policía y un bombero. Resultaron heridos cinco nacionalistas, cuatro policías y cuatro guardias nacionales. Además dos vecinos resultaron heridos y otras personas de Utuado resultaron heridas por el ametrallamiento de los aviones.
Nombres de combatientes nacionalistas muertos en la Insurrección Nacionalista
En Utuado:
Heriberto Castro
Julio Colón Feliciano
Antonio González
Antonio Ramos
Agustín Quiñones Ramos
David Torres Ramos (bombero confundido como nacionalista)
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*Gilberto
Martínez
Quería mencionar unos datos sobre quien fuera mi buen amigo, el Sr. Gilberto Martínez. Conocí a Gilberto en la década de 1960, cuando trabajaba en el Lucky 7 Folch prácticamente desde sus comienzos. En aquel entonces, el negocio estaba localizado en la calle Dr. Cueto (edificio Vilar), al lado de la Funeraria Utuado Memorial. Mi esposa y yo éramos clientes de ese supermercado, que era propiedad del matrimonio compuesto por Damián O. (Tato) Folch y Trinita Alfonzo. Posteriormente, a principios de la década de 1970, Tato ocupó el puesto de secretario de Comercio de Puerto Rico.
Gilberto había salido de la cárcel tras ser indultado por el gobernador Luis Muñoz Marín, y Tato lo empleó en su supermercado. Con el tiempo, Gilberto pasó a ser uno de los empleados de confianza del establecimiento y ocupó un puesto de supervisión. Durante unos 7 u 8 años vivió en el Hotel Viví, el cual era propiedad de mi suegro, el exalcalde de Utuado, el Sr. Ermelindo Santiago. Don Ermelindo y Gilberto eran muy buenos amigos ya que, además, eran hermanos masones.
Dialogué extensamente con Gilberto, tanto en mis visitas al Hotel Viví como al final de sus días ya retirado. En esa última etapa, tanto él como una de sus hermanas (con quien vivió sus últimos años) me visitaban para comprar en mi tienda, el Centro Naturista, o simplemente para dialogar sobre una gran cantidad de temas. Nunca hablamos mucho sobre su estadía en la cárcel (donde había sido condenado a 10 años), pero sí sobre lo sucedido ese 30 de octubre de 1950.
Un dato adicional que me comentó en una ocasión fue que tuvo la oportunidad de conocer y agradecer personalmente su indulto al gobernador Luis Muñoz Marín. Esto ocurrió en una de las muchas visitas que don Luis hiciera a su amigo y compadre, el Sr. Miguel Roses Denton, dueño de la Hacienda Roses (localizada en el barrio Don Alonso de Utuado). En esa ocasión, Gilberto estuvo acompañado por Tato Folch, quien también era muy amigo de Roses Denton. Una anécdota de esa visita con Muñoz: Gilberto se había casado en esos días y Muñoz, en tono de chiste, le dijo: «Te libraste de la cárcel, pero te echaste los 99 al casarte».
Gilberto fue una persona muy querida en el pueblo de Utuado, donde se distinguió por ser un ciudadano ejemplar hasta su muerte. Fue el último sobreviviente de la Revolución Nacionalista en Utuado y falleció el 8 de junio de 2008.
Beto Villafañe, 21 de diciembre de 2009.
Nota
adicional: El titular del periódico
El Imparcial dice: "Aviación Bombardea
en Utuado"... la palabra "bombardea"
realmente no fue correcta. Existe una diferencia entre
"bombardear" y "ametrallar" que
debió haber sido la palabra que usaran ya que
en Utuado no cayó ninguna bomba. Si hubiera
caido alguna bomba en Utuado, yo lo hubiera recordado
claramente puesto que éste hubiera sido un
evento tan significativo para un pequeño pueblo
como Utuado que dichas bombas hubieran ocasionado
enormes cráteres visibles por todo el mundo.
Esa acción hubiese sido una noticia que hubiera
aparecido en todos los periódicos del país
y sin lugar a dudas hoy tendriamos cantidad de evidencia
fotográfica de tal acontecimiento.
De hecho, muchas veces tomamos los titulares de los
periódicos como si fueran datos probadamente
correctos y los usamos al escribir artículos
en los periódicos. Ejemplo de esto un escrito
reciente por un amigo periodista en Primera Hora donde
decía (hablando de los aviones que vinieron
a Utuado) algo asi como: y dejaron caer "una
que otra bomba"... usando como titular de su
artículo la portada de El Imparcial a la cual
hago mención.
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Entrevista a Heriberto Marín Torres, de Jayuya
y quien participó en la
Revolucion Nacionalista del 1950 entre otros comentarios:
https://www.minhpuertorico.org/index.php/noticias/55-noticias/4279-jose-a-delgado
"¿Hubo
bombardeos?
Puedo
asegurar que aviones de la Guardia Nacional ametrallaron
el pueblo desde el aire. El Imparcial aludió
a bombardeos de Utuado y Jayuya. Es
una cosa muy distinta al ametrallamiento. Gente
habló de bombardeos.
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Quiero
añadir a mis comentarios éstos que aparecen
en las Páginas del Municipio de Jayuya ( http://www.jayuya.pr.gov/
) Sucesos Nacionalistas, 30 de octubre de 1950,
ya que entiendo lo que ellos pasaron tratando de mostrar
lo que sucedió con la prensa aquellos días
que vivieron con los acontecimientos que aquí ilustramos. Dicen ellos:
"En
este Álbum de Jayuya nos limitamos a consignar
estos hechos, reproduciendo algunas de las fotografías
publicadas para entonces en la prensa diaria, con
el calce del periódico, sin cambio alguno,
sin comentario alguno.
Aunque
debemos, sin embargo, observar que las primeras noticias
originadas en Jayuya fueron sorprendentemente exageradas.
Recordamos, por ejemplo, que en un noticiario de la
radio se dijo que Jayuya estaba totalmente destruída
y que sólo quedaba en pie la Iglesia Católica.
Recordamos así mismo que una fuerza de
600 nacionalistas organizada a última hora
en Coabey marchaba sobre Jayuya luego de haber sido
ocupada por la Guardia Nacional. Y luego aquella
noticia sobre "varios escuadrones de aviones
bombardeando a Jayuya.
Tales
noticias exageradas llenaron de angustia a todos los
jayuyanos residentes en San Juan y otras poblaciones
de la Isla. Temíamos por nuestros familiares
y amigos. Y allí fuimos en grandes caravanas,
arrastrando grandes peligros debido la tensión
del momento. En más de una ocasión y
ya acercándonos a Utuado y Jayuya, fuimos detenidos
en medio de la carretera por destacamentos de la Guardia
Nacional con sus ametralladoras apuntándonos.
No eran gestos amistosos
pero eran perfectamente
comprensibles y positivamente necesarios debido a
la hora en que vivíamos."
Creo
que la Revolución Nacionalista del 1950 tuvo
la importancia de lo que se proponían los que
participaron de ella sin la necesidad de exagerar
datos o añadir sucesos que nunca pasaron ni
en aquellos días cuando era más fácil
verificar la información para ver cuan verídica
era o ahora que aunque han pasado muchos años
siempre tendremos acceso a información fidedigna.
Es indispensable que nuestra historia se cuente tal
como sucedió para que la misma sea real y verdadera
y así evitar que en el futuro ésta
se preste a dudas.
"Una
historia no es sólo verdad cuando se narra
cómo ha sucedido, sino también cuando
relata cómo hubiera podido acontecer."
J. Mario Simmel

Gobernador
da indulto a Ocho Nacionalistas--Un grupo de familiares
se reunieron a la entrada de la
Penitenciaría
Estatal para recibir a los siete nacionalistas que fueron
convictos por una revuelta en 1950.
En el grupo aparecen
los libertados, Juan Jacca Hernández, José
Rodríguez Oliveras, Ricardo Díaz Díaz,
Elio Torresola, Angel R. Díaz Díaz, Ismael
Díaz Matos y Ramón Robles. Otro confinado
Justo Guzmán Serrano
quien cumplía condena
en Arecibo también fue liberado. El perdón
fue otorgado por el gobernador de
Puerto Rico, Roberto
Sánchez Vilella.
Información: El Mundo,
1/ene/1969.

Este
vídeo fue puesto en youtube por el Sr. Edgardo
Huertas y significa
un resumen de las actividades de los nacionalistas
que condujeron a la
Revolución del 1950.
(Para otros vídeos
del Sr. Huertas, favor de presionar AQUI)